Conductas del Fracaso

Hablamos mucho de éxito. Nos gusta. Nos hace sentir bien. Pero no nos gusta tanto hablar del fracaso.

Éxito y Fracaso pueden entenderse desde dos puntos de vista:

EL RESULTADO de lo que hago.

O la FORMA DE DECIDIR, la ACTITUD para hacer lo que hago.

Sea como sea como tú lo consideres. Resultado o Actitud, el fracaso se manifiesta con unas conductas muy fáciles de identificar. Voy a compartirlas contigo. Te ayudarán a alejarte de personas tóxicas, y sobre todo, te ayudarán a identificar cuándo te estás colocando en “modo fracaso”.

  • PICARESCA. Observa y verás cómo los fracasados (personas, empresas, organizaciones) han usado atajos. Es más, diseñan atajos. Durante un tiempo les va bien. Incluso se siente fuertes y orgullosos y se pavonean ante los demás. Tienen más, y les ha costado menos. Más pronto que tarde, y según el tipo de atajo, caen. Caídas sonoras son las que vemos en la televisión. Personas laureadas y admiradas durante un tiempo que terminan desprestigiadas, cuando no en la cárcel.

Pero yo voy más cerca, a lo pequeño, a lo cotidiano. Quiero que tomes conciencia de esas actitudes del día a día que no son punibles legalmente, pero sí denotan una clara conciencia deshonesta. Son tan o más lesivas para la sociedad y la empresa. Porque están socializadas. Porque están toleradas. Porque contaminan desde el sentido del humor, incluso. Porque son dañinas.., y populares.

  • ENVIDIA. A veces disfrazada de admiración. La persona fracasada puede resultar hasta “babosa” cuando adula a quien envidia. Pero antes o después dará la cara. Hará lo que sea preciso para hacerle daño. No tendrá escrúpulos. Recuerda que es muy, muy, muy difícil conocer a alguien que se reconozca “envidioso”.  Así que desconfía de quien te adula de forma inconsistente e insincera.

Mírale a los ojos con una sonrisa y pregúntale: ¿qué quieres en realidad?

  • VERGÜENZA. Una persona fracasada, en el fondo, padece una terrible inseguridad y falta de confianza en sí misma. Desde ahí, va a intentar a avergonzar a los demás. Se siente mejor en la mediocridad, por lo que menosprecia el conocimiento y capacidad de los demás. En un estilo falsamente elegante, y políticamente correcto se comportarán con condescendencia. “te perdonan la vida”. “te permiten ser…” Se arrogan la capacidad de juzgar a los demás y calificarlos.

Observa y comprueba que no aprenden. Chupan conocimiento. Se apropian de aquello que denostan. Llegarán, incluso, a reivindicar como propio todo lo que han envidiado y avergonzado.

  • PROCRASTINACIÓN. Consiste en dejar para otro día lo que pesa, lo que no gusta, lo que no da placer. Cuanto más cerca del fracaso, más dilación.

Ayer y Mañana son los momentos más cómodos para el fracaso. Ayer, te permite justificar, culpabilizar, buscar excusas de lo que pudo ser y no fue. Mañana es el momento en el que tu propósito será efectivo, los cambios tendrán lugar, harás lo que te has comprometido a hacer…

Pero el momento del éxito es HOY: aquí y ahora. Es donde únicamente puedes operar, decidir, cambiar, gestionar.

  • TRAICIÓN. Suena duro ¿verdad?. Incluso novelesco. Pero cómo te sientes cuando has dado mucho (tiempo, información, afecto, trabajo…) y la persona que lo recibe coge todo lo que ha recibido y lo tira por la ventana. O aún peor, lo usa en contra tuya. Pues eso se llama traición.

En la vida cotidiana, la traición se manifiesta con sutileza. Con frecuencia, no te darás cuenta hasta que sientas sus consecuencias. Has de aprender a desconfiar de quien nunca da su opinión; de quien se esconde tras normas y procedimientos para justificarse; de quien reivindica constantemente “mis valores y creencias…“; de quien da “lecciones” siempre para explicar su ineficacia y mal hacer.

Fracaso no es “ruina”. Como Éxito no es “riqueza”.

Nos encantaría que compartieras con tus comentarios tu experiencia al respecto.