La importancia de la comunicación efectiva

Somos seres sociales y vivimos en constante relación con las demás personas. Esto hace que la capacidad de expresarnos y comunicarnos sea tan importante. Muchas veces, un simple malentendido es la causa de conflicto en una relación ya sea personal, profesional, laboral.

Por eso es imprescindible mejorar nuestra habilidad para comunicarnos de manera efectiva.

Veamos algunas recomendaciones al respecto que pueden ayudarnos:

Sé concreto:

Nada mejor que ser concreto, claro y específico con nuestros mensajes. Cuando damos demasiados rodeos y/o somos ambiguos con aquello que queremos comunicar dejamos un gran margen para las interpretaciones. En la misma línea, ser reiterativo tampoco ayuda. Nuestro receptor puede sentir que pensamos que no es capaz de entender lo que decimos. No importa cuán complejo es lo que tenemos que transmitir, el arte está en hacerlo de modo claro, concreto y sencillo.

Ordena las ideas:

Es recomendable tratar los asuntos de a uno por vez. Ya lo dice el refrán “el que mucho abarca poco aprieta”. Abordar los asuntos todos a la vez puede generar confusiones. Lo más probable además es que no demos el cierre adecuado a cada uno de ellos. Es por eso que muchas veces quedan interminables listas de pendientes que enturbian la comunicación efectiva.

Evita los términos absolutos:

Esto se refiere a la frase típica de “Tú siempre . . . “En la situación de tener que resolver un conflicto, este tipo de frases nos cerrará todas las puertas. Intenta utilizar términos relativos “con frecuencia”, “algunas veces”. Tu interlocutor/a se sentirá mejor y dejarás margen para una solución. En la misma línea, si tienes que hacer una crítica constructiva, haz referencia al comportamiento y no a la persona en sí. Son determinados comportamientos los que pueden estar en tela de juicio y no las personas.

Elige el tiempo y el espacio:

Muchas veces estamos tan pendientes de aquello que queremos decir que no tenemos en cuenta si es el momento y lugar adecuado para decirlo. Practica la empatía. Ten en cuenta a la otra persona. Muchas veces creemos que no nos quieren escuchar. Quizás no era el momento de plantear determinadas cuestiones. Si tienes que hablar algo complicado, mejor hazlo en privado. Si agradeces y/o haces un reconocimiento hazlo en público.

Atiende la comunicación no verbal:

Tus gestos, el tono, el volumen de la voz y la postura corporal tienen que ser coherentes con lo que dices. De otro modo, el mensaje se volverá confuso y muchas veces puede llegar a ser contradictorio. Más importante que el qué dices es cómo lo dices. Lo mismo con respecto al interlocutor. Presta atención a lo que silenciosamente dice. Constantemente recibimos feedback de la comunicación no verbal.

La comunicación efectiva es una habilidad que se aprende. Recuerda que todo el tiempo estamos comunicando. Por ello es tan importante hacerlo de manera efectiva. Prueba alguno de nuestros consejos. Si quieres más visita nuestra web.